Análisis

Vanquish

Publicado el 21/08/2011. Escrito por . 2 comentarios

En algún momento del futuro una grave crisis asola a Estados Unidos: la superpoblación acaba con los recursos naturales del planeta, la comida y energía se agota y la economía tampoco está como para tirar cohetes. Esperanzado de encontrar una solución a todos sus problemas, el gobierno americano lanza al espacio una estación de nombre SC-01 Providence, teóricamente capaz de garantizar el abastecimiento energético del país.

Sin embargo, los rusos se apropian de la estación y la transforman en un arma capaz de arrasar ciudades a través de un enorme rayo láser1. El poder del arma queda demostrado cuando es utilizada para destruir San Francisco lo que, como era de esperar, se toma como una declaración de guerra en toda regla.

Estados Unidos contraataca enviando sus tropas a la estación espacial en un intento de recuperarla. Junto a los soldados del ejército está nuestro protagonista, Sam Gideon, miembro de la agencia DARPA, que se dedica al desarrollo armamentístico del país norteamericano.

Nos cargaremos bichos tan grandes como feos...
Nos cargaremos bichos tan grandes como feos...

Con este argumento se nos presenta Vanquish, un shooter de acción trepidante y epilepsia2 creado por ese gurú del mundillo de los videojuegos de nombre Shinji Mikami. El creador de Resident Evil, ahora bajo el paraguas de su compañía Platinum Games, nos propone que pongamos el cerebro en stand by y nos dediquemos a pegar tiros a todo lo que se mueva. Para ello tomaremos el papel de Sam, quien se efunda en la última creación de DARPA, una armadura que nos permitirá movernos ágilmente, deslizarnos a toda velocidad y hacernos ganar esa preciosa ventaja comúnmente conocida como bullet time. Por supuesto, estas funcionalidades tienen un limitante importante, al usarlas recalentaremos el artilugio y en caso de que se active el sistema de enfriamiento el traje nos dejará totalmente vendidos durante unos instantes.

Por otro lado, podremos llevar hasta tres armas a nuestra elección junto a granadas de dos tipos (las explosivas de toda la vida y unas que aturdirán por unos instantes a nuestros enemigos). Estas armas, que van desde el típico rifle de asalto hasta el no menos típico lanzacohetes, podremos ir mejorándolas a medida que vamos recogiendo armas del mismo tipo. Es decir, si tenemos un arma equipada y a tope de munición y nos la encontramos en nuestro camino, al recogerla de nuevo obtendremos mayor capacidad del cargador, potencia o velocidad de recarga.

Gracias al traje, nos podremos mover ágilmente por los escenarios
Gracias al traje, nos podremos mover ágilmente por los escenarios

Todo en la mecánica del juego está pensado en ofrecernos una acción trepidante y adictiva, que nos animará a seguir jugando escena tras escena y nos mantendrá pegados a la pantalla. Combinaremos las bondades del traje de Sam en un festival de disparos y luces que resultará divertido y aunque el juego no nos reta a niveles especialmente desesperantes, resultará gratificante acabar con ciertos enemigos, nos hará sentir hábiles.

Sus gráficos nos encandilarán y los cuidados paisajes nos maravillarán, pero pronto descubriremos que es un se mira pero no se toca. Nos deslumbrarán con los paisajes de la estación espacial, pero en realidad los escenarios son en general pequeños y muy guiados para que vayamos por donde los desarrolladores quieren que vayamos, sin que nos dejen libertad de exploración. Sin embargo cumplen el cometido perfectamente, ya que la ambientación en general está bastante conseguida.

Una de las críticas que más se le hace a este juego es su corta duración, que no alcanza las diez horas. Si bien es uno de los puntos más flojo del título, en mi opinión la mecánica no ofrece mucho más. Alargar el juego, sobre todo si no se añade ninguna característica más, sería muy artificial y probablemente repetitivo. Y es que para el desarrollo de un juego es importante medir bien la duración y no hacerlo excesivamente largo, aunque en ese sentido el caso que nos ocupa peca de precavido y nos resultará un pelín corto.

Intentando ser molón a la puerta del instituto
Intentando ser molón a la puerta del instituto

En el campo puramente argumental hay que decir que Vanquish flojea. Su protagonista es una especie de John McClane, cigarro y Zippo incluidos, que se comporta con chulería y va a su bola sin aceptar órdenes de nadie. Sin embargo Sam resulta un poco descafeinado como héroe de acción, especialmente si hacemos la inevitable comparación entre su estilo supertecnológico con el descalzado protagonista de Jungla de Cristal.

Por otro lado, la ofensiva rusa que se nos presenta al comienzo del juego nos hace pensar en el pasado, en aquella época en que el enemigo de occidente eran los soviéticos y la guerra fría era una tensión a nivel mundial que podría haber tenido un desenlace catastrófico en cualquier momento. Sin embargo el juego se ve impregnado de ese prisma de lo políticamente correcto que hace que los rusos sean en realidad una facción del ejército que ha tomado el control del país a través de un golpe de estado. Es como si Mikami nos estuviera diciendo “quiero hacer un juego de acción en la guerra fría en plan futurista, pero tengo que hacer esto otro porque si no los rusos se van a quejar”…

Y en general el argumento es plano y sin chicha, pero al final del juego tratarán de arreglar el flojo planteamiento con un giro argumental que no creo que sorprenda a nadie aunque, eso sí, lo han hecho de forma muy efectista.

Pero un argumento soso y poco aprovechado no debe tirar abajo a Vanquish. Yo soy partidario de que en determinados casos el argumento es sólo una excusa para ponernos a jugar como locos. Grandes clásicos de los videojuegos, tales como pueden ser Mario o Sonic, no destacan precisamente por su argumento y de hecho fracasaron cuando intentaron dar más explicaciones de las que precisábamos. No nos engañemos, hay juegos que no necesitan contarnos una buena historia y Vanquish es uno de ellos, es tremendamente divertido y eso es en realidad lo que cuenta.

  1. Aunque poderoso, no le llega a la suela de los zapatos a la Estrella de la Muerte []
  2. Por momentos recuerda a esos diabólicos juegos de naves repletos de fuego enemigo como el maravilloso Ikaruga… pero sin ser imposible. []

2 Replies to “Vanquish”

    Estoy de acuerdo con la mayoría de los puntos de la crítica . La verdad es que el juego es divertido, frenético y adictivo a rabiar. Creo que como dices el argumento es el punto más flojo del juego , con diferencia (y eso que la premisa no es del todo mala) .
    El juego pide a gritos una segunda parte y si mantiene los mismos niveles que este , sería un interesante juego a seguir.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *