Striker

Retrovisión: Striker

Hubo una época, todos la recordamos, en la que España no ganaba nada en fútbol. Ya sabéis a qué me refiero, no a las gestas deportivas de los clubes patrios por Europa adelante, me refiero a la selección nacional. Nunca se había ganado un mundial, por supuesto, y la última vez que se coronó como el rey del continente fue en blanco y negro.

El juego del que os voy a hablar hoy, que inaugura la sección retro de 100 píxels y que ya teníamos en los tiempos del pozcas1, pertenece a esa época oscura del fútbol nacional. Para concretarlo más (porque buena falta hace), a esa época en la que se empezaba a pensar que éramos favoritos y que nos íbamos a comer a todos los grandes que se nos pusiera por delante2. Estoy hablando de la primera mitad de los años noventa, cuando empezaba la era clementista que se recuerda especialmente por Salinas y Tassotti. Y, por supuesto, voy a hablar de un juego del denominado Deporte Rey. Y ese juego no es otro que Striker.

Hoy en día dos juegos se disputan el corazoncito de todo futbolero aficionado a los videojuegos. Por un lado está el FIFA y por otro el Pro Evolution Soccer, “Pro”. La elección de uno u otro que hace cada persona es un tema incierto que no atiende a ningún tipo de razón y que no es objetivo intentar racionalizar aquí.

Hubo una época en la que las elecciones eran otras. Teníamos los Sensible Soccer, los Super Kick Off (cuya versión en Game Gear tantas horas me dio, pero que no viene al caso) o Striker, entre muchos otros3. De todos ellos, posiblemente el que más me marcó en su día fue el Striker.

En 1992 una compañía comenzaba su andadura en el mundo de desarrollo de videojuegos. Su nombre era Rage Software, y su presentación al mundo, Striker. El juego era un arcade de fútbol en el que podíamos jugar con las principales potencias de este deporte a nivel mundial (incluyendo a Brasil, Argentina o Alemania, por ejemplo) o con otras de perfil medio-bajo (Korea del Norte, Emiratos Árabes Unidos…)4, pasando por muchos de los intermedios.

El juego destacaba por unos gráficos muy decentes y una velocidad endiablada para la época (de hecho, yo lo jugué varios años más tarde y pensaba que era de reciente creación). Si se es medianamente habilidoso se puede llegar al área rival con un par de pases y una carrerita en cuestión de un par de segundos. Esto resulta especialmente emocionante cuando se experimenta la tremenda sensación de salvar un gol por los pelos para a continuación perforar la portería del contrincante en tan sólo unos breves instantes. Pero es que resulta que además dispone de dos modos de velocidad mayores no aptos para cardíacos.

Celebración a lo Hugo Sánchez
Las celebraciones, a lo Hugo Sánchez

La perspectiva era siempre la misma, desde uno de los fondos del campo, en mi opinión una de las más odiosas en los juegos deportivos (exceptuando el plano cenital, que tan terriblemente hemos sufrido en numerosas ocasiones y de la que hace uso el amado Super Kick Off mencionado un par de párrafos antes). Esta perspectiva funciona bien cuando se avanza con el balón, la cámara sigue el esférico con bastante naturalidad. Sin embargo, cuando se decide mangonearla dando pases hacia la defensa, es relativamente fácil perderse un poco ya que, aunque nunca deja de verse el balón, éste no siempre está donde uno se lo espera. Posiblemente hacer ese tipo de cosas acabe con una ocasión de peligro del rival, si no es con un merecido gol en contra.

Como la cámara no abarca todo el terreno de juego, existe también la clásica y casi siempre ignorada representación en tiempo real de los jugadores sobre el campo, que yo personalmente sólo la utilizo cuando voy a sacar una falta o de portería y cuando hay un contraataque. Esta es un recuadro con el diseño de un campo de fútbol, con todos los jugadores representados por un punto del color de la camiseta del equipo.

Más allá del modo arcade, el juego satisface las necesidades del pueblo, y es que todo español tiene dos profesiones: la propia y la de seleccionador nacional5. Para poder ejercer la segunda el juego ofrece las opciones más básicas. Por supuesto se puede decidir la alineación titular del equipo y se pueden hacer cambios durante el transcurso del partido. Además hay una serie de tácticas predifinidas que no salen de las más típicas (4-4-2, 4-3-3, 5-2-3-1, 25-7-512…) y la posibilidad de definir el estilo de juego (defensivo, contraataque, posesión, ataque…).

Con la elección de una estrategia adecuada (y a veces ni eso) y un poquito de habilidad (no mucha) se alcanza el problema que sufren la mayoría de los juegos de fútbol, incluso hoy en día. Una vez pillado el truco es relativamente fácil marcar un gol. Aquí el truco es seleccionar una táctica que tenga varios delanteros en el área (4-3-3 es posiblemente la más efectiva), acercarse con el balón hasta llegar aproximadamente a la esquina del área pequeña y chutar a puerta. El portero probablemente pare el disparo mediante una vistosa e inefectiva palomita, rechazando el balón al centro del área. En ese momento otro delantero puede aprovechar la ocasión para rematar a puerta vacía.

Chendo a punto de marcar gol. Sí, Chendo.
Chendo a punto de marcar gol. Sí, Chendo.

También se puede marcar sin que el portero toque el balón, dando un ligero efecto al disparo. Hay además otros trucos, como disparar desde la esquina del área, rematar de cabeza cerca del área del portero o tiros con efectos desde lejos, pero son menos efectivos y no son muy recomendables a menos que el partido ya esté claramente decantado.

Explorando por el menú principal de Striker (si se es capaz de aguantar la odiosa melodía), se puede observar que el título dispone de varios modos de juego. Los más sencillos son el típico partido amistoso y la lotería de los penaltis6.

También existe un modo copa, con eliminatorias a un sólo partido y de 8, 16, 32 ó los 64 equipos de los que dispone el juego, y un modo liga. En ambos casos la elección de equipos participantes (salvo que sean los 64) es personalizable.

Pero sin lugar a dudas el modo de juego por excelencia es la Super Cup, que viene siendo un torneo de liguilla de cuatro equipos seguida de eliminatorias en la que los participantes se van enfrentando y descartando hasta llegar a la gran final. Son 24 las contrincantes divididos en 6 grupos, entre los que se clasifican los dos primeros y los cuatro mejores terceros puestos. De hecho lo mejor que se puede hacer es clasificarse en esta posición, ya que por algún oscuro motivo los programadores decidieron que los dos primeros de cada grupo se enfrentarían entre sí, dejando la parte baja del cuadro a todos los terceros puestos, por lo que presumiblemente ir por este camino es más sencillo para llegar más lejos en el torneo.

La elección de los equipos, al igual que en la copa, puede hacerse automáticamente, pero también puede ser decidida en su totalidad por el usuario.

Si Striker me enganchó en su día no fue tanto por el juego en sí mismo, si no por un extra que hoy en día es bastante común pero que en aquellos tiempos era menos habitual: la posibilidad de personalizar un equipo. Es cierto que actualmente se pueden definir hasta el aspecto de los jugadores con una infinidad de opciones que hacen que sea realmente complicado que finalmente se parezcan aquellas personas que uno quiere que se parezcan. Pero en aquellos tiempos que un juego proporcionase la opción editar la equipación (para poner cosas como rayas naranjas y negras), el nombre de cada jugador (para poner a todos los colegas) y el nombre de equipo (yo siempre pongo ‘Pechacancelas’7) era algo que marcaba la diferencia.

Zubizarreta a punto de parar un penalty. De palomita. Sí, Zubizarreta.

Las víctimas de este improperio solían ser equipos de nivel bajo, casi desconocidos en el mundo futbolístico y que me sirvieron para aprender geografía en su momento, tales como las Islas Feroe, UAE (en este caso aprendí algo de inglés en lugar de geografía, puesto que son los Emiratos Árabes Unidos) o, mis favoritos, Trinidad y Tobago. Este país caribeño cambió de nombre y equipación en numerosas ocasiones para participar en torneos contra los mejores equipos del mundo.

Rage Software tuvo bastante éxito con Striker, incluso creó una teórica secuela titulada Strikers 95, y fue el encargado de hacer algún FIFA antes de que la franquicia cayese en las manos de EA. Durante algún tiempo fue haciendo juegos con más pena que gloria hasta que la compañía británica finalmente cerró sus puertas unos diez años después de su debut.

Para ir cerrando este insulso artículo, hago público un pequeño experimento que hice hace unas semanas utilizando este título. Antes de comenzar el mundial de Sudáfrica, hice una simulación para ver por quién apostaba este juego. Hay que tener en cuenta que estaba ligeramente manipulada (al tener la Super Cup un máximo de 24 equipos en lugar de 32, hubo que descartar a algunos, eso sin tener en cuenta que algunos países participantes no existían en el año 92). Además hay que tener en cuenta que nuestros Zubizarreta, Chendo y Butragueño no eran nadie comparados con Cantona (quien por cierto da título a la versión francesa del juego en Super Nintkendo), Bebeto, Romario o Klinsmann.

En su predicción, Striker pensaba que el torneo se lo llevaría finalmente Alemania, derrotando a Inglaterra por 1-0 en la final. Curiosamente, Japón alcanza el cuarto puesto8 cayendo derrotada contra Italia en la final de consolación por 3-0. Por su parte España no pasa de octavos al caer también contra los azzurris por 3-2. Por suerte para los de la camiseta roja, no se cumplieron estas predicciones.

  1. Por si no os habíais dado cuenta, me he marcado un reto: nombrar al pozcas en no menos de una ocasión en cada artículo. []
  2. Para luego ser eliminados, por ejemplo, por Nigeria (con todos los respetos a los nigerianos, claro.) []
  3. Mención aparte merecen los juegos de recreativa de SNK, especialmente el neo-futurista-cyberpunk Soccer Brawl []
  4. Esta catalogación probablemente sea políticamente correcta, pero es a todas luces de una precisión incorrecta. []
  5. Bueno, vale, excepto Del Bosque. []
  6. “Lotería de los penaltis”, toma tópico del fútbol. De aquí a comentarista deportivo hay sólo un paso. []
  7. Según la TVG, ‘farolillo rojo’ o ‘colista’ en gallego. []
  8. Aunque hay que recordar que sus vecinos los surcoreanos alcanzaron este puesto en 2002. []

3 Comments

  • Manda carallo… Mira que hablar de juegos de futbol en tu primer post XD y encima no hablas del “Virtua Striker” primer juego en 3d “real” que vi en recreativa, no… (“strike” tiene mas pegada que “soccer”, eso si XD)

    Si hablas de juegos de futbol, pido que el siguiente post sea o un arcade o un plataformas (la primera vez que vi el Super Mario Bros fue en recreativa, lo juro).

    Me encantan las notas a pie de pagina :P

  • 1. Nunca he sido fan del Virtua Striker…

    2. El siguiente post no sé de qué sera, pero seguramente no será de un juego de futbol ni deportivo.

    3. No sabes contar: es el tercer post, el segundo de un artículo largo. El anterior fue sobre los Monkey Island.

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