Lakers VS Celtics and the NBA Playoffs

Retrovisión: Lakers VS Celtics and the NBA Playoffs

El baloncesto es el deporte que más me gusta como espectador, es un juego generalmente rápido, en el que a cada segundo puede suceder algo determinante y que si el marcador es igualado el factor de emoción es muy superior a otros deportes en marcadores o situaciones igualmente equilibrados. Sin embargo, como aficionado a los videojuegos, hay pocos títulos que me parezcan tan divertidos como presenciar un partido en televisión o, mejor aún, en el propio pabellón. Hay multitud de juegos basados en el deporte de la canasta, al menos dos nuevos al año gracias a las licencias de la NBA, pero a lo largo de toda la historia sólo tengo buenos recuerdos de tres de ellos1. Uno es el que protagoniza el retrovisión de hoy, el Lakers VS Celtics and the NBA Playoffs, que trataba de aprovechar el tirón que había por entonces de los enfrentamientos entre los magníficos equipos liderados por Magic Jhonson y Larry Bird.

Corría el año 1989 cuando la NBA dio por primera vez permiso para utilizar su imagen en un videojuego y el adjudicatario de tal privilegio fue Electronic Arts, muchos años antes de pasar a llamarse simplemente EA. Eran los años dorados de la competición americana, los que depararon una generación de grandísimos jugadores que pocos años después formaron la mejor selección nacional de todos los tiempos, el Dream Team que jugó en las olimpiadas de Barcelona. En este escenario nació este juego para PC y dos años más tarde también vio la luz en la MegaDrive. Tiempo después, algún amigo del colegio me dejó el juego y lo probé en mi ordenador, haciendo que mis hermanos, también aficionados al baloncesto, y un servidor nos viciáramos multitud de tardes. Y aún a pesar de ver el título del juego cada vez que lo ejecutábamos, nosotros lo conocíamos simplemente como el bball, el comando que debíamos introducir en MS-DOS para iniciarlo.

Aunque no se vea muy bien, aquí Abdul-Jabbar estaba haciendo uno de sus ganchos.

Y al ejecutarlo nos encontrábamos rápidamente con la opción de jugar con cualquiera de los equipos que jugaron los playoffs de la temporada 89-90 o con los que jugaron el All-Star ese mismo año, tanto para echar una partida rápida en partidos de exhibición como para jugar las propias eliminatorias de la liga. En caso de jugar un amistoso podíamos escoger los equipos contra los que competir y el tiempo que duraría cada cuarto, pero estas opciones desaparecían en el modo playoffs, en los que estábamos obligados a jugar los 12 minutos por cuarto reglamentarios y los enfrentamientos son los mismos que se dieron en la vida real aquel año.

La orientación de este juego era de simulación en lugar de los típicos arcades, por lo que el desarrollo incluyó las normas del deporte tales como los pasos y dobles, faltas o cinco segundos de saque. Además nos permitía la posibilidad de hacer cambios, ya que la capacidad de anotación de los jugadores dependía tanto de sus estadísticas reales como del cansancio acumulado en el partido, y pedir tiempos muertos. Hoy en día nos parecería ridículo que un juego deportivo no tuviese estas características, pero en aquella época era toda una novedad, ya que los juegos que había por entonces eran más estilo arcade.

La cámara era estática, se mantenía fija en la mitad de la cancha donde se encontrase el balón, haciendo complicadas las transiciones defensivas, ya que no sabías qué ocurría en la zona mientras el equipo contrario subía el balón. El control era sencillo, con tan sólo dos botones (pase y tiro), con lo que no costaba demasiado hacerse a los mandos para buscar las jugadas con las que anotar. Y una de las cosas que más nos gustaba era que en la pintura los jugadores siempre tratarían de hacer una jugada bonita. Eran comunes los mates en carrera, incluso dando una vuelta en el aire, o los infalibles y característicos ganchos (skyhooks los llamaban) de Kareem Abdul-Jabbar.

Con carrerilla y para abajo...

El juego tuvo éxito, lo que propició la mencionada versión en MegaDrive, que incluía mejoras en las animaciones, con movimientos personalizados; en el apartado sonoro y con más detalles como imágenes de los jugadores en la previa del partido y actuaciones en el descanso para dar mayor sensación de espectáculo televisivo. Además aparecieron varias secuelas, como el Bull VS Lakers, y se dice que fue esta saga acabó siendo lo que hoy en día es el NBA Live.

  1. No, ninguno de ellos es el NBA Jam, que aunque me parece un juego entretenido nunca me llegó a enganchar. []

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