Retrovisión

Gunstar Heroes

Publicado el 31/05/2014. Escrito por . No hay comentarios

En el pasado el robot Golden Silver atacó el planeta Gunstar 9 para obtener sus recursos. El profesor White Gunstar consiguió derrotarlo, y extrajo de su enemigo la fuente de energía, las cuatro gemas místicas, y encerró al robot en una de las lunas. Años más tarde el Coronel Red, conocedor del poder de las gemas y del robot, secuestra a Green Gunstar y, mediante el control mental sobre éste, descubre la localización de las piedras preciosas, convirtiéndose en un nuevo peligro para el planeta. Los gemelos Red y Blue, hermanos menores de Green, tendrán que evitar que el robot reviva de nuevo y pueda destruir el planeta.

Bajo este argumento con un claro estilo de juego de los noventa nos llegó en 1993, de la mano de Treasure, el Gunstar Heroes de Mega Drive, una de las grandes joyas del catálogo de la consola de Sega. Un año antes un grupo de desarrolladores y diseñadores de Konami, que habían participado en algunos de los juegos de la época más gloriosa de la compañía (basta con echar un ojo al catálogo de la SNES en aquellos tiempos), decidieron emprender una aventura por su cuenta. Bajo el amparo de Sega, fundaron Treasure, una compañía que en principio iba a ser una second party del fabricante de la Mega Drive.

A lo largo de los años crearon múltiples títulos para ésta y otras plataformas, casi siempre con una calidad muy notable. Suyos son juegos como Dynamite Headdy, Alien Soldier o el magnífico shooter Ikaruga. Pero su primer lanzamiento fue el Gunstar Heroes, un run ‘n gun de incesante acción en la que se nota que en el pasado algunos miembros de la compañía habían trabajado en la saga Contra. En él manejaremos a Red (o a Blue con el segundo jugador) y nuestro objetivo será únicamente tirar p’alante a base de disparos y saltos1, barriendo del escenario a todo enemigo cuanto se nos ponga por delante.

Gunstar Heroes es uno de aquellos juegos de los noventa que eran perfectos para jugar a dobles, con un hermano o con el colega que te hacía una visita en casa2 Era acción pura y dura, con tropecientos enemigos apareciendo de cualquier parte y disparos llenando la pantalla. De esos juegos que se prestaban a ser quemados tarde tras tarde a la hora de la merienda.

Acción estado puro sobre vagonetas.
Acción estado puro sobre vagonetas.

Dejando de lado la acción, buena parte de la gracia del título radica en el arma que llevemos. En un principio hay cuatro distintas de las que podemos elegir cuál llevar al comienzo de la partida. Tendremos un látigo de fuego, un láser que puede disparar en determinadas direcciones, un disparo a ráfagas de proyectiles verdes que persiguen a los enemigos y un disparo más estándar al estilo de una metralleta.

Pero a mayores tenemos la capacidad de llevar una segunda arma, aunque al principio del juego el slot lo veremos vacío. Una vez nos hagamos con otra arma podremos escoger cuál de las dos utilizar, y también se nos brindará la posibilidad de combinar ambas, obteniendo armas más potentes que hacen cosas como proyectiles que explotan, láser que se puede disparar a ráfagas más rápidas o llamaradas de fuego que persiguen a los enemigos. Además, cuando ambas armas son del mismo tipo se obtiene una versión mejorada de la original. A base de combinaciones podremos llegar a ver hasta 14 tipos de arma.

El otro punto que hace de este juego un cartucho único es el diseño de niveles y de enemigos finales. Aunque varias fases tengan pocos elementos que las diferencien, hay otras que son únicas, dando al juego una variedad que hace que diste de ser aburrido. Es especialmente divertida la segunda, en la que nuestros protagonistas se montarán en vagonetas y desde ellas acabarán con todo lo que se acerque, con un enemigo final memorable, Seven Force, que consiste en un enorme robot que se transforma en varias ocasiones a lo largo del enfrentamiento, teniendo cada transformación su propia estrategia para derrotarlo.

También destaca otra fase en la que el juego se convierte en un shooter de naves de scroll horizontal. Aunque en principio es bastante correcto (se han visto juegos del género que son peores que esta fase), su manejo es mejorable. El movimiento de la nave es libre en todo momento, pero decidir la dirección del arma se vuelve más complejo. Mientras estemos disparando siempre lo haremos en una misma dirección, y no podremos variarlo a menos que dejemos de dejemos de disparar. Teniendo en cuenta que en muchas ocasiones nos veremos rodeados de enemigos que no dejan de moverse hay que desarrollar una habilidad tremenda para poder sacar adelante este nivel.

Enemigo del final de la primera fase
Punto para el primero que acierte a ver un cameo de un anime en esta escena.

Este primer título de Treasure tuvo en su día una gran acogida, permitiendo a la compañía no sólo seguir adelante, si no que se convertiría en un referente con casi todo juego que lanzase, incluso arriesgándose a cambiar de género.3 Gunstar Heroes tuvo vida más allá del juego de Mega Drive: existe una versión para la Game Gear lanzada dos años más tarde, que básicamente consiste en una notable reducción gráfica del juego, aunque intentando mantener en la medida de lo posible todo lo que hizo grande a la versión mayor. El juego para la portátil nunca salió de Japón y es una de las primeras joyas a importar entre los coleccionistas de la consola pequeña de Sega. Además tuvo una secuela, el título de Game Boy Advance Gunstar Super Heroes; otro juego basado en el mismo mundo (o no), Guardian Heroes de Saturn y además apareció reeditado tanto en plataformas digitales como en antologías para consolas más modernas.

  1. Literalmente. Pararse por el camino supone una muerte casi segura. []
  2. En mi caso era al revés, yo era el que se pasaba las tardes en casas de colegas para jugar con ellos. en sus Mega Drives. []
  3. De hecho es muy probable que este no sea el único juego que protagonice un artículo en este blog. []

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