Análisis

Batman Arkham City

Publicado el 29/01/2012. Escrito por . 4 comentarios

A pesar de ser lector de cómics desde la infancia, nunca he sido un gran fan de Batman. Mi relación con el murciélago se resume a tres acontecimientos de mi niñez. Cuando era muy pequeño, mis hermanos mayores y yo no teníamos una paga, pero nuestro padre nos compraba un cómic a cada uno después de ir a la iglesia los domingos. Al principio eran mis hermanos quienes los escogían y para mí compraban uno de su gusto en lugar de buscar algo más apropiado para la edad que tenía por entonces. De esta forma cayó en mis manos el Batman: año uno editado en España por Ediciones Zinco.

El segundo hecho fue la aparición en televisión de la serie de los años sesenta protagonizada por Adam West. Recuerdo pasarme todas las tardes viendo aquella serie con escaladas de fachadas super cutres y diálogos delirantes en la televisión de Galicia. Hasta que surgió el tercer y último acontecimiento, el estreno de la película de Tim Burton, que borró de un plumazo la imagen televisiva de mi mente y marcó a toda una generación a finales de los ochenta.

Y, dejando de lado la serie de animación y las películas modernas, el personaje cayó casi en el olvido para mí durante muchos años, que concentré mi interés en otros cómics y aficiones. Hasta que, en 2009, surgió un juego que por fin hizo justicia a los superhéroes, generalmente vilipendiados en el mundo de las consolas. Aquel juego era el Batman Arkham Asylum.

Aquel juego cumplía todo lo que se debe esperar de un buen título: era entretenido, con un control preciso y fluido, y era fiel al personaje1. Se notaba que era un juego hecho por fans de videojuegos y superhéroes para fans de videojuegos y superhéroes.

Rocksteady, artífices de aquel gran título que para muchos fue el GOTY de aquel año, se enfrentó a la terrible tarea de tener que hacer una secuela que estuviera a la altura. Y suya fue la apuesta de ofrecer en Batman Arkham City la misma fórmula pero en un mundo más abierto y brindando al jugador un regusto sandbox en esta secuela.

El juego pone a Batman, o más bien a Bruce Wayne, en Arkham City, una porción de Gotham City apartada del resto de la ciudad mediante grandes muros y que sirve como cárcel / asilo donde meter a todos los supercriminales y sus secuaces. En él nos enfrentaremos a una trama frente al Joker quien infecta al superhéroe, y de paso a todo Gotham, con una enfermedad que él mismo sufre con el fin de que Batman le consiga la cura; y a Hugo Strange, el hombre detrás del proyecto Arkham City.

Planeando y con la ayuda de la garra podremos sobrevolar Arkham City.

Bajo la excusa de la cura a la enfermedad del Joker, nos encontraremos ante uno de los males que más se repiten en los videojuegos: la sensación de que somos recaderos. Que si hay que conseguir que tal personaje te haga la cura, que si ese personaje necesita tal objeto que tiene otro personaje… vamos de un lado para otro de la ciudad sin apenas poder de decisión mientras avanzamos por la trama principal del juego.

Para mitigar esa sensación, agrandar2 el juego y darle riqueza a la ciudad, a los acertijos de Enigma3 se le añaden varias misiones secundarias en las que generalmente tendremos que enfrentarnos a alguno de los villanos secundarios de los cómics del murciélago. La mayor parte de ellas están estructuradas en varias pruebas que tendremos que ir resolviendo poco a poco y que en ocasiones nos surgen de improviso. Esto tiene un efecto negativo cuando nos estamos centrando en la trama principal, llegando a cortar el rollo cuando estamos ante un momento especialmente trepidante y nos pone en la duda de avanzar en la misión secundaria o dejarla de lado para más adelante.

Otro punto negativo es el de los enfrentamientos a los enemigos importantes. Son casi todos ellos, incluyendo la batalla final, aburridos y repetitivos. La típica lucha en la que hay que encontrar el punto débil del enemigo y aprovecharlo una y otra vez hasta que éste sea derrotado. Como contrapunto tenemos la excepción en Freeze, quien aprende de los golpes recibidos y no podremos usar dos veces un mismo truco para atacarle, haciendo de este combate un gran ejemplo de cómo debería ser una escena de combate en un videojuego.

Visto hasta este punto el análisis podría entenderse que no me gustó el juego. Al contrario, Batman Arkham City es uno de los más esperados y mejores juegos del año pasado. El mayor problema que tiene, lejos de ser los inconvenientes anteriormente comentados, es la alargada sombra de Arkham Asylum. Fue tan grande la primera parte que es inevitable juzgar duramente la secuela, hasta el más mínimo detalle.

Tiene sus puntos fuertes, mucho más numerosos e imponentes que los negativos, empezando por que no padece del síndrome Metroid, empezamos el juego con unas capacidades similares a las que podríamos alcanzar al final de la precuela, incluyendo la mayoría de las armas y gadgets disponibles en aquel juego.

El combate sigue siendo sencillo (un botón para golpear, otro para contraatacar) y si se hace medianamente bien parecerá una coreografía en la que nos sorprenderemos con la cantidad de animaciones para contraataque de las que dispone el juego. Además se añaden combinaciones de teclas para poder usar rápidamente los distintos aparatos que tenemos en nuestro inventario, pudiendo así desarmar a los enemigos con la garra, plantar explosivos en el suelo o lanzar una descarga eléctrica, entre otras acciones, de forma inmediata.

Los maleantes tratarán de reducir a Batman con todo tipo de armas.

Uno de los puntos más fuertes es la reiteración de uno de los que ya pudimos vivir en el anterior juego, las escenas de sigilo. Los momentos que más se disfrutan del juego son aquellos en los que tenemos que atacar a un grupo de enemigos desde las sombras, haciéndolos caer uno a uno a ser posible sin ser detectados.

Y la ambientación, lejos de perder al hacerla más abierta, resulta ser aún más lograda. Bajo la noche perpetua de Arkham City encontraremos dos mundos diferenciados: el de las alturas, volando de tejado en tejado donde seremos menos visibles para nuestros enemigos y viviremos la mayor parte del tiempo en relativa tranquilidad; por otro lado el de la tierra firme, en las destartaladas calles de la ciudad donde nos veremos rodeados de múltiples enemigos que no nos dejarán en paz en ningún momento.

En general, Batman Arkham City es un grandísimo juego, y se podría definir como un Arkham Asylum más grande y más libre, que es probablemente lo que todos los aficionados queríamos. Está cuidado hasta el más mínimo detalle, incluyendo un doblaje de lujo tanto en su versión original como la española. Y si por algún motivo le pesan sus fallos es precisamente porque llegar al nivel de perfección del Asylum es un reto al alcance de pocos. Y Rocksteady casi lo consigue.

  1. Aunque no al cómic del mismo título, creado por Grant Morrison y Dave McKean, uno de los mayores clásicos del hombre murciélago. []
  2. Que no alargar. []
  3. Que por algún motivo, en el doblaje al castellano se utiliza su nombre en inglés, Riddler. []

4 Replies to “Batman Arkham City”

    Buena review. Épico remember de la serie 70″ x’DDD .
    Algún día en un futuro (esperemo) no muy lejano jugaré ambos juegos (1 y 2 parte). Hasta entonces tendré que babear U_u;

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